En el intento de Menorca de ser reconocida por la UNESCO por su patrimonio talayótico, se ha preparado una exposición itinerante por todo el Estado que pone en valor los cerca de 1.500 yacimientos que hay por toda la isla. Se trata de las muestras de arquitectura y cultura, generalmente relacionadas con el hábitat o la muerte, que tenían los pobladores de la isla entre la edad de bronce y la edad de hierro.

Leve Projects fue la encargada de preparar esta exposición itinerante que juega con la dualidad de la vida y la muerte. Con mesas centrales y laterales, se ubican objetos claramente relacionados con uno de los dos conceptos o que pueden ser interpretados desde ambas perspectivas. De esta manera, los objetos tienen una interpretación desde la vida –representada con carteles azules– y otra paralela y complementaria desde la muerte –representada con carteles negros.